jueves, 15 de agosto de 2013

A medias: Amor y Muerte

No hay día que no piense en ti.
Lo que haría, lo que te haría.
Lo que me gustaría y lo que pasaría.
A veces sin cara, a veces sin nombre.
Donde cada momento sea único pero sea solo un momento.
Cuando un despertar sea comienzo y no el final de mis sueños.

No hay día que no piense en ti.
Cuándo llegarás y de qué forma.
Cómo me apartarás de este mundo, aún no sé si a uno mejor.
Si ese momento que dures sea de gozo al menos mío y no ajeno.

No hay día que no piense en ti.
Abrir los ojos y lo primero en ver seas tú.
No volver a sentir frío, ni siquiera en cama en invierno.
Que una canción (con)tuya no dure poco mas de tres minutos, sino más que una vida.

No hay día que no piense en ti.
En lo que anhelo tu llegada en momentos.
En cuánto desearía que me llevarás a un mundo de sueño eterno.

No hay día que no piense en que no llegueis a conoceros.

lunes, 12 de agosto de 2013

Un día la arena se quedará sin playa.

El viento desplaza partículas. En zonas de costa contiene arena. Arena de playas que se va moviendo poco a poco. Que el viento lleva, que cuando alguien se tumba la mueve en su camiseta chanclas o toalla.
Poco a poco esa arena va saliendo de la zona de playa y ésta se queda sin arena.
Sí, el mar traera más. De su propia cosecha. Pero poco a poco se crearán bancadas, lagunas de arena; de contenido apreciable y frágil dejando huecos, hondonadas vacías de mínimo valor que cambiarán el curso de las olas.
En mi cabeza hallarás lagunas; pues cada persona que pasa se lleva un poco de arena, pero como en toda playa lo que define su valor es la cantidad de arena y sus olas, fruto de los hoyos del remover de arena.
Las playas se quedan sin arena. Pero toda esa arena, ideas, que salieron de su playa un día quedarán en el olvido y esa arena se quedará sin playa.