miércoles, 29 de abril de 2015

A un pozo al que hacía mucho que no caía

Hacía demasiado que no escribía. No te echaba de menos, tenía un nombre con quien llenar mi tiempo. Hoy recurro a ti por necesidad, ajena y quizás propia.

En ti he reflejado mucho y volveré a hacerlo, en ti he desplegado penas y penurias, incluso recuerdos y alegrías. Pero aquí estamos de nuevo.

Recuerdo cuando hablábamos de pañuelos rojos y escalones, recuerdo cuando había luces nocturnas o resacas notables. No te echo de menos.

A veces creo que debería volver y otras creo que para qué. Formulo mal las preguntas, quizás sea "por quién" la correcta. Tengo ese nombre, ese nombre del que tanto te he hablado, del que hace mucho que no te volvía a hablar.

No te echaba de menos, pero sabía que algún día volvería a ti; y puesto que los nombres leen estas cosas he de dedicarte, a ti, papel virtual, hoja en blanco y negro; pozo de pemsamientos, qe estos ojos que te leen no son míos. Llevan ese nombre desde hace años y parrafadas y hacía mucho que no os volvíais a ver, y seguramente no tarde tanto en volveros a presentar, perp mi tiempo aún sigue alejado de aquí y allí vuelvo.

A ella, a esos ojos que leen esta carta, a ti.