jueves, 8 de enero de 2015

Miedos que no articulan palabras

Muchas veces me voy a la cama con voces que me abruman. Es curioso como mi propia cabeza habla sin salir de mi una sola palabra.
Las voces llevan en la punta de la lengua muchos recuerdos, frases... o cosas que me han dicho, cosa que pienso que me habrían dicho o dirán.
Odio las voces que solo hablan del futuro y de lo que debería hacer, me dan miedo; sobretodo a la incertidumbre. Sé que se aquí a unos meses sólo oíre esas voces en mi cabeza, quizás gran parte del diaria.
Quizás acabé en una habitación leyendo y estudiando día y noche y a veces luzca una pantalla a muchos kilómetros de mí.
Acabaré odiando esas cuatro paredes y puede que llegue un punto que ya todas las voces me suenen a mí.

Sólo hay una voz que espero nunca olvidar, la tuya.