domingo, 27 de julio de 2025

Minutero roto, minutero... ¿parado?

Hace cuánto que alguien no te dice un sincero "Te Quiero", te mira a los ojos con media cara invadida por una almohada y en posición horizontal. Hace cuánto no ves una bonita silueta desnuda en la tímida luz de una noche de verano. Que no vives una tarde en un césped con su compañía y la de un par de libros. La quietud de un bar a media tarde con un té y un pedazo de tarta, dos cañas y unas aceitunas. Cuánto tiempo desde que se te quedó vara idiota mirando a un teléfono.

Semanas. Meses. Años. Una vida romantizando ojalás. Escupiendo semtimientos e ideas de lo que pudo ser, lo que fue y lo que ¿será?

Música que despierta nombres. Lugares con espejismos. Un caminar que no ocurre de verdad ante tus ojos, un mensaje nuevo que no llega, una sonrisa que no lleva tu nombre.

¿Es esto un bucle de irrealidad o es la realidad misma que suma una página más a su libro de aventuras y desdichas?

jueves, 24 de julio de 2025

Cambios y dudas desde la sobriedad de un jueves

Podría poner banda sonora a cada momento. Si bien breves, buenos sin ninguna duda. Inciertas estas semanas. Turbulentas e inconcretas.

Rescato frases que escribí ebrio en pleno auge de una noche musical de miércoles y que no sé si se ajustan al runrún de mi tripa:

"Te quiero tanto que me parece imposible. Me parece irreal. Te quiero cuando no me lo creo y cuando evito pensarlo te oigo en el eco de canciones que sin nombrarte dicen tu nombre".

En pleno gran cambio de etapa sobrevuelas constantemente mi mente. Te posas en lugares a visitar, conversaciones a compartir, melodías e ideas. Aún con todo te siento traslúcida. Me despistas. No sé si es son las oportunidades, si hay algo más o no, si conduces con rumbo no definido y el freno de mano echado.

Decían que ojalá ser el alguien de alguien. Te pongo cara, voz, leds y, sobre todo, ojos y sonrisa. Te pongo gestos, actitud, virtudes y defectos.
¿Te pongo? No lo sé.