martes, 30 de septiembre de 2025

Rumbo al Sol y vuelta a tu portal

Podría trazar un mapa con el que huir juntos de la Vía Láctea rumbo a un camino equivocado. Habría que hacer noche y llegaríamos al Sol.

El paisaje se sorprendería al vernos. Puede que hablara en otro idioma y algo viera a nuestro alrededor. Que tras una sonrisa quisiera inmortalizar el momento. Para nosotros no sería ajeno vernos bajo la Luna allí, jugamos en casa.

Atravesaríamos jardines y arenales que nos llevarían hasta el Bósforo. Tendríamos que comprar víveres, quizá algún objeto chamánico para acompañar el viaje.

Beberíamos cerveza durante horas o habríamos de exprimir un saúco para calmar la sed. Una parada en un pequeño alfeizar nos separaría del mundo. A un lado, nuestras ganas de escuchar jóvenes historias. Al otro, todos los demás. Y nosotros en medio contándonos batallitas veraniegas. Cambios, miedos, anhelos y oportunidades.

Un viaje rodeado de música. Invadidos por ella veríamos al mismísimo Baco encarnado derramarse una copa de vino a pecho descubierto. Buscaríamos a la cenicienta que perdió sus botas rosas de plataforma entre barbies asesinas. Mil aventuras en apenas unas horas.

Se nos haría tarde y acabaríamos de nuevo en tu portal donde la realidad volvería a golpearnos. Tan cotidiana como un tendedero robado, tan fría como la primera noche de septiembre y tan ferviente y pacífica como un comienzo ¿Querrías repetir?

lunes, 1 de septiembre de 2025

Girando sobre un muelle

¿Por qué es un intento constante? ¿Valentía es sinónimo de fracaso? ¿En qué momento comenzó esta travesía por el desierto? ¿Cuándo empezaron a brotar los espejismos? Las repuestas no pierden su amarga sonrisa, y aún así siguen teniéndome prendado.

Paradógicamente sé que saldré más confiado, pero ya solo hay un constante porqué en el aire. Una duda recurrente que cuestiona actos, sentimientos, que duele. El amor torna rápido en odio y vuelve a ser amor no correspondido. Propio y ajeno. No ser como querer ser, como deber ser, cuando deber ser. Sin repetir exactamente el mismo punto, sí el mismo resultado.

No hay victoria, no brillan las gemas. Ni enteras ni a medias. Ya empieza a completar los dedos de una mano y el muro suma un ladrillo, y las grietas se agrandan. Demasiadas decisiones en poco tiempo y pasos hacia delante en firme que culminan con un portazo y empujón hacia atrás. Seguramente en este falso período vacacional la mañana de mañana será más lenta.