Se ha levantado brisa, viento más bien. Trae aires fríos, aires de invierno. Como gritos a gran velocidad pidiendo alguien que los sujete, que los retenga.
Igual son voces que alguien liberó una vez y que a nadie llegaron.
Se mete el frío entre la gente, puede que busque el calor humano para llevárselo con él, o igual está harto de ser odiado, de no ver pasear a la gente por la calle, solo a solitarios que no acogen en un hogar.
Puede que busque refugio.
Entre ese viento, ese frío, las llamas arden tapadas entre abrigos y telas. Un par se ven abrazadas y lucen más unidas. Se dan calor y sortean el viento que intenta separarlos.
Entre refugios, y chocolates calentitos corren los besos sabor miel-limón.
El viento no puede con ellos, no les lleva, y sus palabras llegan a sus cuerpos porque no viajan por el aire sino que fluyen por su sangre mientras se abrazan de corazón a corazón.
Llega el frío y el calor de verdad no se encuentra en las casas, o sí, pero para ello debes calentarte con un gran corazón, no importa en la calle, en un bar o en una cama.
Nunca ha sido tan esperado un invierno sabiendo que no se pasará frío.
martes, 26 de noviembre de 2013
Llamas en medio del invierno
jueves, 21 de noviembre de 2013
Algo brilla fuerte ahí abajo
Debajo de una escalera, en la sombra de un reflejo, al lado de una luz.
Gente circulando sobre un par de cabezas que se hallan juntas,unidas. Respirando la una sobre la otra, en silencio. Una inhala de la otra lo que ésta a respirado.¿Pedacitos de aire, de su alma? Quien sabe.
Llegaron allí por casualidad, como siempre; del frío de Noviembre a un pequeño lugar donde esperar hasta sentarse un par de horas juntos.
Impulsivos, se encienden las luces al pasar gente pero ellos no ven la luz que viene de allí abajo. Quizás solo ellos la vean, quizás.
Algunos impulsos perdonados y miradas vistas al brillo feliz de sus ojos.
Siempre las casualidades, ellos siguen pegados.
El tiempo se acaba y deben irse a clase pero cuidado, viene alguien.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Los días son segundos si te han envuelto en felicidad
Estaban sentados en un escalón. Estaban abrazados y era de noche. Hacía frío y mirándose a los ojos él le dijo:
¿Te acuerdas hace dos meses? ¿Recuerdas como comenzó todo?
Estabas a punto de irte pero yo no quería soltarte. ¿Recuerdas aquella pregunta horas más tarde? Parece que fue ayer y ya he pasado dos hojas de mi calendario de aquello. Dicen que el tiempo pasa más rápido si disfrutas de ello, igual por eso los abuelos recuerdan como si fuera ayer cuando eran pequeños. Lo malo se olvida, se supera y por nuestro bien aprendemos de ello. Ellos encontraron a su pareja, su otro yo y han pasado hasta el fin juntos. Son dos, como meses llevamos, y lo que nos queda. Vamos donde todo empezó y los planes no son muy comunes. Dos son los años que nos separan y dos es el múmero de tus bellos ojos.
Ahora piensa en no hace tanto, sonando la misma canción entre guitarras de madera, caminando haciendo tiempo a ver si abria un bar. Tu cabeza en mi hombro, a veces lágrimas en tus ojos. Y aquel miércoles. No se, los mejores dos meses. Gracias.
Él se encogió de hombros y lentamente fue acercando su boca a la de aquella pequeña bella dama sentada a su lado.
¿Cómo acabó?
Aún no ha empezado.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
A un palmo de ti
Torsos desnudos. Brillos oscuros. Susurros entre suspiros, entrecortados. Se unen dos alientos en uno solo. Beben el uno del otro.
Arden por momentos, cada vez más hasta poder llegar a fundirse.
En silencio, en secreto. A oscuras. Como todo empezó.
Se escuchan "te quiero" cada vez más potentes, cada vez más sinceros.
Siempre un fin, su boca. Ambos tumbados, mirándose se ven reflejados a oacuras en el brillo de los ojos del otro. Ojos enternecidos, deseándose.
Se les hace idílico en un mundo real, un mundo dominado por la rareza, un mundo suyo.
Yacen pegados durante un rato, podrían estar horas. Podrían no separarse jamás.
No pueden hablar, las palabras y el deseo quedan entre ellos, solo es suyo. En un mundo real pero invisibles antes los demás aunque estén a apenas una escalera.
Disimulan sonidos al moverse y a veces son interrumpidos. No pueden parar, no quieren.
Amplian su tiempo poco a poco. Si.uno se distancia más de un metro el otro lo devuelve a su lado.
Aun se huele su olor. Aun se añoran sus brazos. Aun se añora sentir su corazón contra el mío latiendo al unísono.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Cap.3: El fin llevó al comienzo
La situación se había estabilizado y habían pasado ya dos días. Ella tenía clase por la tarde, creaba arte, lo escribía en un pentagrama y sabía hacerlo sonar entre teclas blancas y negras.
Tenía una hora libre y él la preguntó si darían un paseo aquella tarde. Iba nervioso, no mucho, solo.un poco. Caminaron una hora hasta su punto de partida.
Ya antes de despedirse él se armó de valor y no dejándola marchar intentó sellar su amor. Ella lo esquivó, varias veces. Él la vió marchar con la mayor duda de su vida.
Al llegar a casa y tras pensar largas horas se la jugó a una carta, una única pregunta.
¿Soy yo?
Había bajado de nuevo a la oscuridad y una pequeña luz había conseguido sacarle e iluminarle.
Puede que algo moviera toda la cadena de sucesos y variables, puede que no.
¿Él?
Él no sabía por qué pero a pesar de todo, aquel día decidió dar un paseo con ella.
Cap. 2: Y se encendió un brillo que no le soltó
Llegó a casa tras un largo paseó, pretendía dormirse aunque su cabeza estaba a punto de implotar en pensamientos.
Entonces, de la nada, una sonrisa y un "holaa" hicieron vibrar su móvil. Era ella. Como él habia predicho su deseo se había cumplido y él, como habia pensado y como debía suceder, lo vió pasar ante sus ojos. Inmóvil, no lo evitó. Quizás pudo, pero no quiso, algo dentro de sí le decía que no debía.
Se hundía en la soledad y en sus pensamientos mientras nada podía mantenerle a flote. Ella lo notó y no soltó el pequeño hilo que les ataba tras aquel día. Él cerraba los ojos mientras ella intentaba iluminar lo poco que quedaba en aquel chaval.
Buenas noches.
Cap. 1: Sacrificio personal necesario
Salió de casa dispuesto a dar una vuelta con aquellos con los que pocos días antes había disfrutado de un soñado concierto de rock.
A ellos los conocía de siempre, a una de ellas de no hace mucho, a las demás de un par de horas durante una noche a ritmo musical.
Había entablado gran amistad con una de ellas. Era distinta y aunque solo se habían visto un par de veces algo había que los unía. Algo que surgió sin apenas contacto físico, era puramente emocional e intelectual y, para que engañarnos la chica le parecía que no estaba nada mal.
Fue allí, eran 7.
Tras salir de un bar al que era la primera vez que iba se habían formado dos, no tan inesperadas parejas. Ella estaba entre una de ellas, él no.
Se lo esperaba, salió de casa sabiendo que ocurriría.
Comenzó a dolerle la tripa y tras caminar entre el grupo evadiéndose en su móvil se marchó a casa en cuanto pudo.
Fue una larga caminata, un momento de reflexionar.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Se puede tocar una luz a distancia
Una vez pensé si alguna vez viviría una vida de dos. Si compartiría deseos, experiencias y sentimientos con alguna persona. Alguno piensan que estamos destinados a encontrar a alguien o algo así, yo no lo pienso, nunca lo he hecho. Me mantenía con fuerzas, ligeramente, pensando que somos muchos, alguna persona coincidirá.
No vivía pensando en encontrarla, no me deprimía. Ya me daba igual. Te gusta alguien que no te corresponde o piensas que no existe tal persona. Te hundes poco a poco. Te sumas en soledad y te entierras a ti mismo a medida de que pasa el tiempo. Necesitas hablar con alguien, alguien concreto que puede que incluso no conozcas. Es la única persona que con una o dos palabras te alegra, que te hace sentir cosas que nadie puede.
He de decir que ciertos días se me ha llegado a poner la piel de gallina, sentir que necesitas un abrazo y que pasen los días y aún exista no agrada y favorece a la atmósfera de rabia y oscuridad en la que te encuentras.
Hablo en pasado, claramente. Ha aparecido, se ha dejado pasar por mi lado. Me ha sacado de la soledad y guía cada día. Se puede comparar con una pequeña luz de granintensidad, una pequeña gema de metal precioso. Es pequeña, sí. Contiene tal potencial que no tardé en reaccionar.
Cuando te alejas kilómetros y la sientes a apenas un palmo si te pones a sentirla te das cuenta de que la distancia no importa. Que el amor lo puede superar y que cuando vuelva a verla recuperaré todas las sonrisas perdidas, todos los abrazos y besos olvidados.
Sé que es ella porque no veo que la luz se apague. Ella me guía aún.
En el amor la distancia no se mide en metros.