No, es por "alguien". Es por su moreno y el reflejo empatillado de su mirada. Es por la rabia que está por encima del no. Es porque se puede disfrutar, se puede convivir, y lo duro lo marca la distancia.
Metros bajo tierra, minutos y horas, conversaciones sin whatsapps. Qué rapido se acumula un polvo que mo se quiere dejar pasar y qué facil se aparta de un soplido cargado de púas sin intención.
The 1975 te da lo que te quita y lo que te hace mover la cadera es lo que te pone en marcha tumbo horizontal aun con las endorfinas por los suelos.
Que una mirada sea redonda y acristalada, pero recurrente. Que esté y se disfrute hasta ver anochecer, dejemos a Dorian como una utopía por ahora. Y que la vuelta a casa no sea hacia el norte o hacia el subsuelo, que sea hacia delante y hacia dentro de uni mismo cada vez mejor.