Eso del "ya iba siendo hora de escribir" ha quedado atrás.
En folios y con tapa blanca, con dos cervezas.
No creo que se haya puesto fin a una etapa, tampoco creo que vayamos a iniciar una a estas alturas (en lo que a escribir se refiere claro).
Siguen sonando guitarras y teclados. Se siguen manchando papeles y lienzos. La cerveza, el té y los batidos siguen no decaen cada semana.
Cada días más fuertes, más fríos y más vestidos de negro. Con nuevas ambiciones e inquietudes.
Querría escribir mejor. El pasado es pasado. Quien se aleja al parecer marcha y algunos sufrimos de su ignorar. Pero el todo-terreno ruge y seguimos buscando conciertos con la música a tope.
No me cansaré de llevar pasajeros atrás pero desde luego nadie será mejor copiloto.