El título lo dice todo y a la vez no. Muchas se veces he escrito del pasado, del comienzo, y las que no, simplemente lo he pensado o comentado con alguien. Lo cierto es que la frase es cierta, durante la primera vista, dos besos, incluso primeras risas sonaban una batería, un par de guitarras, teclado... rock.
Lo mejor es lo que vino después en realidad; las primeras conversaciones entre músicos, los primeros acordes juntos... Cada concierto nuevo juntos es único, la diferencia es que ahora estamos en la misma fila, agarrados.
De rock, minimalista, glam metal, ska, celta, piano y por qué no cellos a ritmo de metal. Un año explosivo bajo los focos, entre el público. De cualquier forma, vestidos de negro, calados y zarrapastrosos o sentados en butaca con traje y vestido.
Quién sabe si algún día los micrófonos apuntarán a nosotros, seguramente a ti sí, antes que a mi; quién sabe si algún día la gente nos aclamará y cantará nuestras canciones o se quedarán con resaca post-concierto escuchando nuestros discos, como hacemos nosotros ahora. Quién sabe.
Por ahora yo debo superar mi timidez, tu seguir tocando en bares a cambio de un Cola-cao (que me encanta) o tocar juntos el uno para el otro en una pequeña habitación, dos guitarras, un piano, tu voz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario