Rescato frases que escribí ebrio en pleno auge de una noche musical de miércoles y que no sé si se ajustan al runrún de mi tripa:
"Te quiero tanto que me parece imposible. Me parece irreal. Te quiero cuando no me lo creo y cuando evito pensarlo te oigo en el eco de canciones que sin nombrarte dicen tu nombre".
En pleno gran cambio de etapa sobrevuelas constantemente mi mente. Te posas en lugares a visitar, conversaciones a compartir, melodías e ideas. Aún con todo te siento traslúcida. Me despistas. No sé si es son las oportunidades, si hay algo más o no, si conduces con rumbo no definido y el freno de mano echado.
Decían que ojalá ser el alguien de alguien. Te pongo cara, voz, leds y, sobre todo, ojos y sonrisa. Te pongo gestos, actitud, virtudes y defectos.
¿Te pongo? No lo sé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario