Una mesa grande, de madera, terca, dura y actualmente desordenada. Repleta de proyectos y recuerdos.
Unos altavoces emiten sus sentimientos a pleno pulmón. Gritan, lloran, anelan, saltan, hablan de su vida, ella, una aventura, una batalla... Da igual el idioma, da igual el estilo; el mensaje es claro.
Las cosas aumentan en la mesa y con ellas el desorden. Colecciona. Algún día desbordará y caerán cosas de valor; a menos que se haga una limpieza. Lápices, hojas, dinero, papeles, una pequeña colección de billetes de tren... Todos con la misma ruta, 7 días de diferencia, misma hora. Pero esa colección se ha interrumpido. No se sabe si será reanudada. Si esos pequeños papeles rectangulares formarán parte de lo valioso de la mesa, de lo memorable. O simplemente de la mierda, recuerdos efímeros. Quién sabe.
Se necesita una limpia, YA. Olvidar todo aquello sin valor, sin futuro, dejarlo en un recuerdo, idílico y maravilloso. Una ilusión.
Replantear la mesa. Su cabeza. Su vida.
viernes, 5 de abril de 2013
Una mesa de ideas y recuerdos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario