lunes, 2 de febrero de 2015

En reposo, no apagado

Tengo que tirar de la recámara porque ultimamente no sé que escribir, no sé cómo y el sobre quién, se lo intento demostrar.

Casi no tengo ya frases sobre las que hacer una parrafada aunque tenga motivos y destinos que merezcan e inspiren. Antes todo era fruto del odio o la tristeza, del temor. Inspirado por mi autor del momento y musa por quien escribir.

Me es traumático y doloroso saber que aun conociendo amor, mi lugar de frases oscuras, peculiares y propias, según dicen está en reposo, no apagado. No me gusta saber que alguien espera cartas que yo no escribo, que no puedo. Quizás he cambiado, me he exprimido o el fin de mi lugar de desahogo haya llegado.

Una vez más sólo se refugiarme en lo triste y en la soledad cuando tras saltar de mi cama mañana encontraré por quien tanto he escrito, escribiré y cuyos ojos no dejan de sonreir cuando por casualidad consigo que, a su ver, quede bonito.

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