miércoles, 1 de octubre de 2025

Un mes, 2:45 a.m.

Y aunque te odie, quiero sumergirme en ti porque haces que mis brazos se alarguen y toquen lo inalcanzable.

Porque lo imposible queda cercano y lo frío se abraza con gusto y calor. La realidad se distorsiona sumida en lo que muchos llaman noche y yo ni puedo describir porque lo llamarías "mi mundo". Luz y oscuridad. Noche y día no tienen sentido y los mapas y sus carreteras son imposibles de ser cartografiados.

Te odio por lo que me das y me quitas. Por el perfecto cóctel que consigues destilar con mis ganas, imaginación y recuerdos. Por el espejismo que me dejas ver con los ojos cerrados.

Qué mierda irreal es tu mundo de nubes y caramelo. Ingobernable y a la vez demasiado familiar. No pido a quién, qué bobada, que se rompa esta brecha multiversal. Pido que no juegues con fonteras del dolor, pasado y ojalás.

2.45 a.m.

No hay comentarios:

Publicar un comentario