Se ha levantado brisa, viento más bien. Trae aires fríos, aires de invierno. Como gritos a gran velocidad pidiendo alguien que los sujete, que los retenga.
Igual son voces que alguien liberó una vez y que a nadie llegaron.
Se mete el frío entre la gente, puede que busque el calor humano para llevárselo con él, o igual está harto de ser odiado, de no ver pasear a la gente por la calle, solo a solitarios que no acogen en un hogar.
Puede que busque refugio.
Entre ese viento, ese frío, las llamas arden tapadas entre abrigos y telas. Un par se ven abrazadas y lucen más unidas. Se dan calor y sortean el viento que intenta separarlos.
Entre refugios, y chocolates calentitos corren los besos sabor miel-limón.
El viento no puede con ellos, no les lleva, y sus palabras llegan a sus cuerpos porque no viajan por el aire sino que fluyen por su sangre mientras se abrazan de corazón a corazón.
Llega el frío y el calor de verdad no se encuentra en las casas, o sí, pero para ello debes calentarte con un gran corazón, no importa en la calle, en un bar o en una cama.
Nunca ha sido tan esperado un invierno sabiendo que no se pasará frío.
martes, 26 de noviembre de 2013
Llamas en medio del invierno
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